De tantas
decisiones radicales, aunque bien silentes, que me han tocado decidir en la
corta trayectoria de mi vida, me ha pasado por la mente quizás una de las mas
irónicas y contradictorias. Y es tanto así, que mas que una simple o compleja
decisión, es una autocondena! Me restringí; puede que a conveniencia propia o
pretendiendo que así sea.
¿Quién sabe? Solo yo… y que me haga la sorda de mis propios pensamientos ya es otra cosa. A veces en la vida y para muchas personas, cuesta mucho tomar decisiones. ¿Cuántas veces no vemos como nos ahogamos en una tormenta hecha en un vasito de café? Tantas veces!! Que pretendo evitar decir “siempre” diciendo la expresión “es muy frecuente hoy día”. Nos ponemos, nosotros mismos, increíbles paredes delante, cuya finalidad no es más que servir de obstáculo; “quiero algo” y no es nadie mas que yo quien pone ese algo fuera de mi alcance. ¿Y entonces?
Cosas sencillas, solemos complicarlas y otras veces buscamos simplificarnos la vida de tal manera que no ponemos la verdadera atención que amerita una situación dada. ¡Parece un mecanismo de defensa psicológico! En donde adaptamos la realidad con tal de disminuir la ansiedad que nos provoca sentirnos impotentes cuando algo no nos salió bien, cuando luchamos y fracasamos, cuando nos fallan o cuando fallamos nosotros.
“confiar en alguien: SI o NO”. Esas son las opciones, no se ve nada más. “¿quieres morir? SI o NO, DECIDE”. Empiezas un nuevo día, DECIDE tu estado de ánimo y tu forma de ver las cosas en el momento que quieras!! (Parece infocomerciales de televenta!)
Puede ser que suene sencillo tan solo decirlo, pues a veces reaccionamos de una manera impredecible y es precisamente por eso que suelo decir que no nos conocemos ni a nosotros mismos. Pero no deja de ser menos cierto que realmente tenemos poco mas de 50% de capacidad cerebral para reaccionar y elegir el estado anímico que queramos y no solo eso… va mas allá!...
Es como si todas esas anécdotas amorosas y llenas de verídicas nostalgias que nos hablan de amores únicos, imborrables e irrepetibles fuesen contadas por personas que todavía no descubren la tremenda capacidad que tienen para decir: “ya no te amo mas”, “te di mi vida y quizás todo lo que había en ella, pero ya quiero que me la devuelvas… intentare dársela a otra persona ahora o despues”… como si tuviésemos un botón que dice: ENAMORAD@ y podemos apagarlo y prenderlo cuando queramos. Como yo se que eso no es tan posible (todavía) me lleva a pensar que esa capacidad viene en el paquete del 90% que no utilizamos del cerebro.
Quien sabe, quizás es mejor así, tal vez no llegar tan lejos como acabo de alucinar, pero al menos si tener la capacidad de decir firmemente “no es el tiempo para esto”. Dejar el amor en STAND-BY y decir, que más que indispuesta, me encuentro algo perezosa para amar. xD!
¿Quién sabe? Solo yo… y que me haga la sorda de mis propios pensamientos ya es otra cosa. A veces en la vida y para muchas personas, cuesta mucho tomar decisiones. ¿Cuántas veces no vemos como nos ahogamos en una tormenta hecha en un vasito de café? Tantas veces!! Que pretendo evitar decir “siempre” diciendo la expresión “es muy frecuente hoy día”. Nos ponemos, nosotros mismos, increíbles paredes delante, cuya finalidad no es más que servir de obstáculo; “quiero algo” y no es nadie mas que yo quien pone ese algo fuera de mi alcance. ¿Y entonces?
Cosas sencillas, solemos complicarlas y otras veces buscamos simplificarnos la vida de tal manera que no ponemos la verdadera atención que amerita una situación dada. ¡Parece un mecanismo de defensa psicológico! En donde adaptamos la realidad con tal de disminuir la ansiedad que nos provoca sentirnos impotentes cuando algo no nos salió bien, cuando luchamos y fracasamos, cuando nos fallan o cuando fallamos nosotros.
“confiar en alguien: SI o NO”. Esas son las opciones, no se ve nada más. “¿quieres morir? SI o NO, DECIDE”. Empiezas un nuevo día, DECIDE tu estado de ánimo y tu forma de ver las cosas en el momento que quieras!! (Parece infocomerciales de televenta!)
Puede ser que suene sencillo tan solo decirlo, pues a veces reaccionamos de una manera impredecible y es precisamente por eso que suelo decir que no nos conocemos ni a nosotros mismos. Pero no deja de ser menos cierto que realmente tenemos poco mas de 50% de capacidad cerebral para reaccionar y elegir el estado anímico que queramos y no solo eso… va mas allá!...
Es como si todas esas anécdotas amorosas y llenas de verídicas nostalgias que nos hablan de amores únicos, imborrables e irrepetibles fuesen contadas por personas que todavía no descubren la tremenda capacidad que tienen para decir: “ya no te amo mas”, “te di mi vida y quizás todo lo que había en ella, pero ya quiero que me la devuelvas… intentare dársela a otra persona ahora o despues”… como si tuviésemos un botón que dice: ENAMORAD@ y podemos apagarlo y prenderlo cuando queramos. Como yo se que eso no es tan posible (todavía) me lleva a pensar que esa capacidad viene en el paquete del 90% que no utilizamos del cerebro.
Quien sabe, quizás es mejor así, tal vez no llegar tan lejos como acabo de alucinar, pero al menos si tener la capacidad de decir firmemente “no es el tiempo para esto”. Dejar el amor en STAND-BY y decir, que más que indispuesta, me encuentro algo perezosa para amar. xD!
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