No me impongas a buscar mi libertad,
pues por instinto en algún momento lo he de hacer.
No pretendas quebrantar nunca mi paz,
pues dado a lo que ella significa también te pudieras,
de ella, contagiar.
No quieras que siempre muestre la sonrisa como un deber
porque no es obligación más si mi eterna consigna.
Recuerda que ella tiene intenciones cada día
de recorrer la aurora matutina y el Sol ir a conocer.
No quieras cohibir mi pensamiento.
A fin de cuentas no somos la misma persona,
no alardees de conocer mis sentimientos hacia la vida
y la realidad que poco a poco nos arropa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario