A ti que con cierta gracia y dulzura
Pareces capaz de embellecer un día gris
A ti que disfrutas de sonreír y, aun mas
Contagiarla a quien este cerca de ti.
A ti que te da vergüenza pero con igual empeño
Puedes acceder a abrir las puertas de otras dimensiones
De un cortísimo espacio-tiempo
Cuasi tangible para mis sensores.
Me he preguntado si posees capacidad de bajar mi umbral
Para poder dejar entrar el fluido que, de Dios, en ti emana
Y dejarme seguirte hasta allí…
A donde, por ese instante, pesaste estar solo
En tu paraíso sin manzanas, serpientes ni Evas.
Es mucho lo que tenemos por vivir
Y quizás mucho mas lo que la vida nos exige dar
Mas has tenido el gusto de un don recibir
Y sería triste que por desuso te lo vayan a quitar.
Todo es cuestión de poner a germinar de nuevo
Los frutos que ya han crecido
¿Qué no notas que es un continuo caminar?
¿No ves que es cuestión de siempre aprender y nunca darse por vencido?
Tienes justo lo que la vida te exige y mas
Y créeme que dando recibirás el doble
Déjate llevar por lo que Dios guarda
Que siempre guie tus pasos
La dirección de tu andar
Dile cuanto lo amas, como lo extrañas
Que quieres que juntos puedan estar.
Mira que las huellas del pasado y aquello carcomido,
Es tiempo de desecharlo y tirarlo atrás
Pon la vista hacia adelante, donde se encuentra aquella estrella naciente
Que ardiendo en ti, deseosa espera estar.
Que tu llamado sea para Él
Así como Él ha sido quien te llamase a ti
Vive contento, con miedos a un lado,
Viviendo las grandes oportunidades
Y dejándome contagiarme un poco de ti.
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