Que pasen las horas y vuele el momento.
Que se detenga el mundo o que gire al revés.
Que todo, lentamente, se lo lleve el viento
pero que no muera el deseo de vernos otra vez.
Que rompan las manecillas y que estallen los sueños de mi frenesí
que quede eternamente tu recuerdo como mancha indeleble en mi mente.
No necesitaré tomar control del tiempo si logro mantenerme dentro de ti
No necesitaré tomar control del tiempo si logro mantenerme dentro de ti
allí, cuando cierres los ojos, y sientas como todo vuelve a resurgir .
Permíteme ser feliz en lo que dura ésta caminata
que promete ser breve por el sentido que toma.
Deja que te acompañe aunque sea tragándome el deseo
de qué quedes impunemente mío en alma, cuerpo y corazón.
Antes que se apague la luz que tus ojos felices despiden,
ven y quema mis labios con aquella intención,
ésa que hierve lento bajo nuestra dermis,
que nos atrae rápidamente como a dos polos opuestos
que, complementándose, quieren seguir una misma dirección.
Que tu defecto exquisito bautice mi felicidad
al lograr perdurar tiernamente nuestros momentos.
Nunca te prives de la verdad que nos ha hecho libres,
ni me restrinjas de lo que dices, yo merezco.
Que tu defecto exquisito bautice mi felicidad
al lograr perdurar tiernamente nuestros momentos.
Nunca te prives de la verdad que nos ha hecho libres,
ni me restrinjas de lo que dices, yo merezco.
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